Terminó todo en sentido contrario. Había empezado Pablo Carreño con fuerza, creciéndose en el primer set conforme languidecía la zurda de Guido Pella y poniendo tierra de por medio; sin embargo, la escena dio la vuelta con un severo golpe de timón del argentino, que arrebató el mando de la tarde al asturiano y empezó a abrir ángulos y a dominar, para ir adueñándose del partido primero, del segundo parcial después y del tercero en última instancia: 6-7(3), 7-6(4) y 6-1. En definitiva, del primer punto de la serie de cuartos. De este modo, España se situaba a un solo paso del precipicio, mientras que la Argentina de Gastón Gaudio comenzaba a soñar porque las semifinales se le ponían a tiro.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/37yvZzw
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire