Al fútbol se puede ganar por juego o por convicción. De lo primero, el Atlético tuvo poco, pero de lo segundo fue sobrado en el segundo tiempo para paliar su zozobra y sus dudas en los primeros 45 minutos contra el Bayer Leverkusen. Un triunfo en la Champions alcanzado porque sí, porque lo necesitaba, porque el cómo importaba poco o nada. Un cabezazo certero de Morata a falta de poco más de 10 minutos, a rosca perfecta de Lodi, le dio para certificar esta victoria que le oxigena y le acerca a los octavos de final. Fue con un 1-0, sufriendo para marcar, pero no para defender su portería, reducido el Bayer Leverkusen a un equipo con más maneras e intenciones que fuego real.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/32DNATH
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire