Josu Anunzita, que es de Algorta, a la orilla del mar, disfrutó sus mejores años como portero en el Dépor de Arsenio Iglesias, con el que ascendió a Primera. Su campaña más frenética como profesional fue la de Marbella, en Segunda División, cuando el club de la Costa del Sol fue comprado por el serbio Slodoban Petrovic, que firmaba los contratos en su yate de Puerto Banús, rodeado de guardaespaldas que intimidaban a los futbolistas, y que decidía qué jugador cobraba o no cada mes según su rendimiento. Allí Josu vivía al filo de la navaja.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2J7Rsoi
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire