En un año, Mauro Icardi (Rosario, Argentina, 1993) lo ha perdido todo: el brazalete de capitán del Inter de Milán, la confianza de la hinchada, la de sus entrenadores Luciano Spalletti y Antonio Conte, y hasta la convocatoria para la Copa América con la selección argentina. Cuando el último mercado veraniego estaba a punto de cerrar, el equipo italiano lo cedió por solo cinco millones de euros al PSG donde pasará una temporada de expiación. Este miércoles, las lesiones de Cavani y Mbappé y la sanción de Neymar le darán una nueva oportunidad, quizás la última, la de ser titular en su primer partido de Champions League con los franceses ante el Real Madrid.
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