dimanche 22 septembre 2019

Boca y el juego de la hiena

La hiena tiene un problema de imagen. En los documentales sobre mamíferos salvajes se le asigna sistemáticamente el papel del malvado. También, por supuesto, en las películas. Nos parece un animal feo, cobarde, pestilente y traidor. ¿Cuál es el primer adjetivo que nos viene a la cabeza? Carroñero. Un carroñero que ríe. No hay forma de simpatizar con la hiena. Ni de librarnos del prejuicio. Cuando vemos a un león matando a una gacela, somos capaces de percibir la trágica grandeza del equilibrio natural: uno y otro cumplen con su cometido. Sustituyan al león por un grupo de hienas y la cosa cambia. La violencia de la escena adquiere rasgos obscenos. Como si la hiena no tuviera derecho a hacer lo que hace.

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