“Yo disfruto saliendo reventado del agua. Hay días que estás muy cansado, claro, días en los que te apetece quedarte en la cama y no ir a entrenar. Pero yo disfruto con esto. Puede parecer raro, pero después de pegarte una paliza en el agua sales satisfecho, contento”, cuenta Paco Cubelos, capitán y marca (el que impone el ritmo) del K2-1000. En el Mundial de Szeged (Hungría) que empieza este miércoles Íñigo Peña y él buscan subir un escalón del podio y mejorar la plata del año pasado en Portugal.
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