Fernando Alonso nunca se plantea un desafío si no puede aspirar a coronar su cota más alta. Así quedó claro en su paso por la Fórmula 1, en la que en 2003 se convirtió en el ganador más joven de la historia (Hungría) antes de proclamarse en 2005 el campeón más precoz y el primer español en lograrlo. Ese incuestionable éxito, sin embargo, no mezcló todo lo bien que él había calculado con algunas decisiones que tomó, que dejaron su palmarés congelado con dos coronas y tres subcampeonatos (2010, 2012 y 2013), todos ellos con Ferrari, al margen de 32 triunfos, 97 podios, 22 pole positiony 23 vueltas rápidas.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2P26K3f
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire