El campeón goza de una mala salud de hierro. Los Warriors se resistieron a abdicar en el peor de los escenarios, donde salieron triunfantes, vivitos y coleando (105-106), pese a las embestidas de Kawhi Leonard y los Raptors y a una nueva lesión de Kevin Durant, que reapareció como un vendaval, pero tuvo que retirarse apenas iniciado el segundo cuarto.
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