La versión más intensa y voraz del Real Madrid cogió al Valencia a contrapié y el primer partido de la semifinal al mejor de cinco asaltos se convirtió en una tunda madridista con diferencias superiores a los 30 puntos durante muchos minutos. Los de Laso vapulearon a su ensimismado rival con una exhibición de aplicación gremial en defensa y de puntería desde el perímetro. Anthony Randolph (con un 6 de 6 en triples y 24 puntos en sus 22 minutos en pista) lideró un repaso ante el que apenas sobrevivieron con dignidad competitiva Will Thomas y Doornekamp. El Valencia se presentó en la eliminatoria con aires de deber cumplido, con el hambre saciada por la Eurocup y la victoria en su pulso con Unicaja. El Madrid salió de la Final Four con la rebeldía desatada y autoimponiéndose la consecución del título liguero casi como obligación para no fallarle a su vitrina. El cruce entre la avidez y el hartazgo se resolvió con un festín blanco. Los 22 puntos finales (94-72) quedan, eso sí, reducidos a un 1-0 en el tanteador.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2WtiTBo
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire