Tiene el encumbramiento de Ashleigh Barty (6-1 y 6-3 a Marketa Vondrousova, en 1h 10m) una doble connotación. Orgullo para Australia, gloria para el proletariado. Necesitado de nuevas referencias, el país oceánico encuentra otra ganadora en París después de una sequía de 46 años, cuando la laureadísima Margaret Court, plusmarquista de la historia del tenis con 24 grandes, celebró la conquista en 1973. A su vez, tiene su triunfo un aroma reivindicativo porque en los tiempos de la estética, el narcisismo y la sobreexposición personal de muchos jugadores y jugadoras, al tenis femenino llega una noticia estupenda: las currantas sin perfil mediático también pueden ganar.
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