Año I del VAR. La revolución tecnológica ha sacudido el fútbol español. A su paso queda la evidencia de que algo sustancial ha cambiado en el juego. No solo esos parones en los que a veces caen los partidos mientras el árbitro se aprieta el pinganillo en la oreja y escucha a sus colegas de Las Rozas. No solo esos gritos de gol ahogados porque el gran hermano ha anulado un tanto. La presencia invisible del VAR ha alterado el comportamiento de jugadores, aficionados y árbitros. Esta Liga que acaba de bajar la persiana es, por ejemplo, la que ha registrado menos fueras de juego (4,54 por partido) desde que hay registros, en la temporada 2005-2006, según Opta. Es uno de los efectos de la orden que tienen los colegiados de dejar jugar y no señalar la posible infracción salvo que sea muy clara, ya que en el caso de gol será revisada en vídeo. Hay colchón.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2Qgv5PH
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire