Si quisiera seguir siendo atleta de 800m, dentro de cinco días, el 8 de mayo, Caster Semenya, de 28 años, debería dejar de ser Caster Semenya para convertirse en otra cosa, una mujer medicada con la píldora para rebajar a los límites fijados por la federación de atletismo (IAAF) los niveles de testosterona que su organismo genera de forma natural.
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