samedi 6 avril 2019

Zidane: “Jugar para nada es complicado”

Hay veces en las que la climatología intercede directamente en las emociones. Esa capacidad natural e incontenible de la naturaleza para alterar cualquier elemento externo tiene, irremediablemente, un impacto directo en todo lo que sucede a su alrededor. Es más fácil sentir tristeza cuando se apaga la luz, de la misma forma que verla aparecer de golpe redimensiona la esperanza. Le ocurrió al escaso público del Santiago Bernabéu (poco más de 50.000 espectadores, muy por debajo de los 60.000 que acudían de media), hastiado con su equipo tras los primeros 45 minutos, grises como el cielo, caritativo tras la remontada final, una vez que contempló algún claro sobre su cabeza. Cuando la lluvia hizo acto de presencia el drama pareció agrandarse. Fue desaparecer, y la primavera devolvió la calma.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2OT0Q0F

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire