Tan latoso y eterno se le hace este curso, que el Madrid ha decidido acortar su engorrosa temporada de forma insólita. Ataja hacia el futuro mientras enfoca cada partido solo a medias. Los primeros tiempos los reduce a un muermo, los despeja de mala manera como un conjunto que se siente apolillado. Solo se concede alguna chispa tras los intermedios. Ocurrió de nuevo ante un envarado Athletic, que nada dijo al inicio ni al final. Lo contrario que su adversario, que a hombros de Benzema espabiló en el segundo acto. Suficiente para fundir a un conjunto vasco muy chato. Llegaba lanzado rumbo a Europa, pero en Chamartín descarriló.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://bit.ly/2GtYYaZ
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire