Dejó a Marcelo en el banquillo en favor de Reguilón y el canterano cerró todos los caminos a Correa; postergó a Bale hasta el segundo tiempo para que iniciara Vinicius y cada uno a su tiempo resultó determinante; mantuvo a Lucas los 90 minutos y Picota resumió los valores colectivistas de un equipo progresivamente solidario, dinámico y enérgico en todas las disputas. A Santiago Solari le salieron bien sus grandes apuestas en el derbi del Wanda, que, si por algo pasa a la historia, será por el sorpassoque colocó al Madrid como segundo de LaLiga y mandó al rival al tercer escalón. Desde 1973 el Madrid no pasaba al Atlético en la clasificación jugando un derbi como visitante.
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