El 22 de junio de 1986, Diego Armando Maradona convirtió ante Inglaterra el gol que le hizo eterno. Pero esa obra maestra no sería la misma sin el relato de Víctor Hugo Morales (Cardona, Uruguay, 1947). Como contagiado por la magia que se vivía en el estadio Azteca de Ciudad de México, el “barrilete cósmico” que Morales improvisó aquella tarde memorable lo consagró como el mejor relator de fútbol de Argentina. Morales habló con EL PAÍS en Buenos Aires, horas antes de volar hacia Madrid para la transmisión de la final de la Copa Libertadores.
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