El Barça ganó en la prórroga en Kaunas (85-88), donde expuso lo muy desconcertante que puede llegar a ser su juego; demoledor en unas fases, inane, casi frívolo, en otras. El equipo de Svetislav Pesic se mostró tan capaz de dispararse en el marcador como de exhibir una vulnerabilidad sorprendente. En cualquier caso, su balance final fue a efectos contables inmejorable, ganó en la prórroga en el Zalgirio Arena y sumó su quinta victoria consecutiva en la Euroliga.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2PxOpuH
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire