En una maniobra que seguramente traerá cola, Toyota interfirió de manera decisiva en el transcurso de las 6 Horas de Resistencia de Shanghái y decantó definitivamente la victoria a favor del coche conducido por Kamui Kobayashi, Mike Conway y José Maria López. La cruz de la moneda fue esta vez para la tripleta formada por Fernando Alonso, Kazuki Nakajima y Sebastien Buemi, a quienes el constructor japonés les hizo una jugarreta difícil de justificar a quienes salen perjudicados, de esas que los equipos de Fórmula 1 les hacen a sus rivales cuando no pueden superarles en pista.
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