El pasado sábado Sandra Sánchez se convirtió en campeona del mundo de kárate, en la modalidad de katas. La talaverana de 37 años es un ejemplo de superación y perseverancia. Su carrera se interrumpió por motivos personales y no se subió a un podio hasta los 32. Este martes, Sánchez se reunió con Ignacio Galán, presidente de Iberdrola, una empresa comprometida con el deporte femenino. La compañía es la patrocinadora de la Liga femenina de fútbol y desde hace más de un año apoya a la Federación Española de Kárate a través de la concesión de becas.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2K0WuSJ
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire