Ante la saturación del calendario, la doble jornada de Euroliga venidera y el próximo enfrentamiento ante el Barça, Pablo Laso realizó rotaciones en el juego interior del Real Madrid (castigado por las bajas de Thompkins y Kuzmic) aprovechando la visita del colista Gipuzkoa. Decidió conceder el día libre a Randolph, rebajar los minutos en pista de Tavares, dar continuidad a Felipe Reyes y carrete a Usman Garuba. Fue el partido número 769 del capitán y el segundo de la nueva perla de la cantera madridista, un pívot de 16 años y 2,01m. Horas después de la exhibición de Luka Doncic ante los Warriors (24 puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias), los parroquianos del Palacio encontraron otra promesa a la que apadrinar. Garuba llama a la puerta. “Quiero estar en la primera plantilla del Madrid desde esta temporada”, anunció en verano tras coleccionar éxitos en las categorías de formación. Cada paso que da refrenda su determinación.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2qRDlKh
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire