Fabiano Caruana logró salir de las fauces de un campeón sediento de sangre justo cuando el mordisco letal parecía inevitable. A pesar de jugar con las piezas negras, Magnus Carlsen logró clara ventaja, presionó y provocó enormes apuros de tiempo del estadounidense, quien sin embargo encontró una defensa heroica para forzar un empate balsámico en el primer asalto del Mundial de Londres tras siete horas de tortura. El noruego tendrá la iniciativa de las blancas este sábado en el segundo asalto de los doce previstos.
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