El Barcelona se quitó un enorme peso de encima con su primer triunfo por 83-73 en la Euroliga, una competición que se le ha atravesado a más no poder en las dos últimas temporadas y que esta edición empezó mal con sus derrotas en Moscú y en Gran Canaria. Las dudas que planean sobre este Barcelona y la presión que él mismo se generó con esos dos feos tropiezos, constituían escollos tan considerables como el propio Bayern, aunque los alemanes se habían impuesto el martes a un rival de alcurnia como el Panathinaikos.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NMz8Ap
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire