Ganó como siempre le ha gustado ganar. Marc Márquez celebró una nueva victoria, y van ocho este curso, después de llevar a sus rivales tan al límite que el único que podía ganarle, Dovizioso, acabó por los suelos al cometer un error por tratar de buscar los espacios que aquel le negaba. Porque cuando parecía que era el italiano el que marcaba el paso en el circuito de Motegi, emergió el piloto de Honda, después de dejarse guiar hasta los últimos giros, para colársela por el interior de la curva nueve, una de esas a la izquierda que tan bien se le dan.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NUL1o1
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire