Tras caer en Roma de forma estrepitosa en los cuartos de la Champions del curso anterior (3-0), el enfado de la directiva fue morrocotudo y se filtró que Nélson Semedo tenía los días contados por su pifia en el tercer tanto, cuando Manolas se le adelantó en el remate. “Es mentira”, replican desde las oficinas del Camp Nou. Pero sí se sugirió desde las altas instancias que debían haber jugado Dembélé, apuesta del club, y Paulinho, fichado para los duelos de ida y vuelta como ahora Vidal. Aunque el que se quedó en patito feo fue Semedo, que desde que llegó al Barça lucha contra los elementos.
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