El Sevilla vio ayer interrumpida ante el Krasnodar su racha de cinco victorias consecutivas, al remontar el conjunto ruso el gol inicial de Nolito. No fue un partido fácil. El técnico sevillista, Pablo Machín, dio a sus hombres la orden de esperar al equipo ruso en campo propio. El Krasnodar, que venía también de ganar sus últimos seis partidos y puede coliderar la liga rusa si este fin de semana derrota al Zenit, agradeció el respiro haciendo con el Sevilla lo que el Sevilla suele hacer con sus rivales: se estiró y apretó la salida de balón.
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