La rehabilitación europea del Barcelona pasará por olvidar su primer viaje. La paliza que le propinó el CSKA fue tremenda (95-75) y castigó la inestabilidad del juego azulgrana. Pesic, soliviantado por el bajonazo de su equipo en el segundo cuarto, cambió de esquemas y, tras el descanso, prescindió del capitán del equipo Ante Tomic.
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