El ambiente seco, el sol castigador, la tierra árida. Y encima de una colina se levanta un obelisco, más inclinado que la Torre Pisa, de color ocre, como casi todo lo que se ve alrededor. Las paredes simulan el ladrillo que viste el escenario, un circuito de Alcañiz rendido a los pies del homenajeado. La estructura, cual trofeo de esos que cuenta a decenas, tiene incrustada la silueta de una hormiga. Y su nombre: Marc Márquez. La pieza, en uno de sus circuitos favoritos, corona la curva diez del trazado aragonés. La preferida del piloto. “Porque es de izquierdas”, dice él. Y aunque el deportista habla de su técnica, los políticos presentes entienden lo que quieren. Ríe la consejera de Economía e Industria del Gobierno de Aragón, Marta Gastón, que es del PSOE. Y mira de reojo al alcalde de la ciudad, Juan Carlos Gracia Suso, del PP, que no sabe dónde esconderse cuando el protagonista, tan risueño como siempre, vuelve a sacar el tema: “Pensé en elegir la curva en la que se sitúa siempre mi club de fans, pero es que es de derechas. Mi curva tenía que ser de izquierdas, son las que se me dan mejor”, insiste. Y Gastón se retuerce de la risa.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2xrZiTP
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire