Todo empezó bien en Lille, hasta que a Benoit Paire le vino la inspiración, se atusó su barba hípster y derritió a Pablo Carreño con una secuencia de nueve juegos consecutivos que cimentó la victoria de Francia en el primer episodio de las semifinales: 7-5, 6-1 y 6-0, en 1h 54m. A España le toca, pues, remar a contracorriente en este sábado que comenzó con buen color y se fue destiñendo como el cielo grisáceo de Lille. Al enfant terrible del tenis francés le costó entrar en calor, pero a la que lo hizo volteó al asturiano y concedió el primer punto para el equipo de Yannick Noah, luego solo cabe remontar.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2xaJapH
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire