Durante años pareció imposible que alguien pudiese llegar a correr una milla en menos de cuatro minutos. Todo cambió cuando un estudiante de medicina de Oxford, Roger Bannister, lo consiguió en 1954. Quizás estemos cerca de vivir algo parecido con la barrera de las dos horas en la maratón. Como predijo un eminente científico, Bengt Saltin, los deportistas de élite pueden cambiar los tratados de fisiología médica. Al menos en lo referente a la capacidad del organismo para adaptarse al entrenamiento físico y superar sus límites. Y más aún en deportes de resistencia, que parecen adecuarse al genoma de cazador persistente que todos llevamos dentro.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NKRPIS
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire