La Real Sociedad resistió para ganar. Después de dos acciones absurdas de Juanmi y Theo Hernández, que se autoexpulsaron cuando su equipo ya iba por delante en el marcador, Asier Garitano supo montar un muro en su área, y confiados en Rulli, que había mostrado previamente su nerviosismo en varias acciones, aguantaron los últimos diez minutos para llevarse el triunfo del Alcoraz, frente a un Huesca aturullado desde el magnífico gol de Mikel Merino, que colocó la pelota allá donde no podía llegar Werner.
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