Desde que se inauguró, el 13 de agosto de 1993, los seguidores de la Real Sociedad siempre echaron en falta en Anoeta la cercanía del viejo campo de Atocha, cuyo solar dio paso a bloques de viviendas y el edificio de los juzgados de San Sebastián. El vetusto campo del Paseo del Duque de Mandas era incómodo, inadecuado para los nuevos tiempos del fútbol, pequeño, con vestuarios anticuados e instalaciones insuficientes. En una de las gradas se filtraba el olor a fruta o pescado del mercado de abastos adyacente. El cambio fue a mejor, pero la distancia…
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