La competición oficial no permite ni un respiro. Ni aunque se trate de una previa de la Liga Europa. Ni aunque exista una distancia sideral entre el Sevilla y el Zalgiris. Eso hay que demostrarlo en el campo. El conjunto andaluz solo pudo derrotar por un gol al equipo lituano y ahora se jugará el pase a la siguiente ronda de la Liga Europa en Lituania el próximo jueves y en un campo de hierba artificial. El Sevilla no pudo encarrilar la eliminatoria porque falló una enormidad de goles y porque su entrenador, Pablo Machín, diseñó una alineación bastante rara, más pendiente de la final de la Supercopa de España que de la competición europea. En esta ocasión no hubo rastro del nuevo modelo de juego que el soriano quiere implantar en el Sevilla. Posiblemente porque con futbolistas como Nolito y Ganso eso es imposible.
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