Sobria y tan pétrea y guerrillera como pueda serlo Uruguay, Francia se ha plantado en semifinales. Lo hizo aceptando el duelo que le propuso la corta selección charrúa, tan peleona y ordenada atrás como siempre, pero menguada y condenada para el ataque sin Cavani. No tuvo capacidad de respuesta la selección del maestro Tabárez ante la de Deschamps, que cuando no pudo imponerse desde la técnica, lo hizo desde el imponente poderío físico de sus centrocampistas y de sus defensas. Hay mucho del Deschamps jugador en esta Francia. La precisión táctica, la practicidad con la pelota y un trabajo colectivo notable que la convierte en una roca y en un martillo pilón. Desde octavos de final, seis disparos a puerta y seis goles.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2KDBJA9
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire