Tiger Woods ha firmado cinco golpes bajo par en la tercera jornada del Open Británico para situarse con -5 en el total y colocarse en el grupo de cabeza que este domingo luchará por la Jarra de Plata. Para Tiger es mucho más. No solo es su mejor vuelta en un grande desde la segunda ronda del Masters de 2011, cuando estampó un -6 en su tarjeta. Es, sobre todo, la posibilidad de luchar por volver a ganar un grande 10 años después de su última conquista, el US Open de 2018.
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