samedi 14 juillet 2018

El momento que jamás se olvida

No se me olvidará en la vida la intensidad ni tampoco la impaciencia con la que se vive la final de un Mundial. La Copa del Mundo es una competición de momentos y cuando llega el último partido solo deseas que empiece, que corra la pelota, la única manera de que se te pasen los nervios, la tensión. Aunque cada uno lo vivirá a su manera, el juego te permite liberarte, incluso cuando el contexto es superlativo, diferente de cualquier otro, como pasa solo en el Mundial. Tienes la sensación de cumplir un sueño al que le falta el punto final; yo me sentí en plena forma antes de marcar el gol que nos dio el título en 2010. Tenía una fuerza interior tremenda, sabía que íbamos a ganar, una emoción que no sé si explica lo que hice antes del pitido inicial, como mandar que pintaran la dedicatoria a Jarque. La emoción es máxima e intentas recogerte, concentrarte para después activarte. Ahora, con el tiempo, lo vives con plenitud porque sabes que el relato acaba muy bien: ¡La selección española, campeona del Mundo!

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