vendredi 6 juillet 2018

Antes de que comience la carrera, los tres tenores del Movistar cantan a coro

Este año toca, le dicen a Eusebio Unzue, que responde, la voz de tanta experiencia, que todos los años toca. Pero no todos los años llega al Tour con tres tenores, y todos entonados, consonantes y afinados, y con ganas de dar el do de pecho y que solo el suyo resuene, le insisten, para agobiarle. No le conocen. “Tranquilos, tranquilos, ya llegará el momento”, se desembaraza del apuro, Unzue, que pasa a relatar lo que puede ser el Tour para él, que dirige al Movistar, el mejor equipo español, como en su momento dirigió el Reynolds de Perico Delgado y el Banesto de Miguel Indurain, y hasta el Caisse d'Épargne de Óscar Pereiro y el Tour más afortunado de la historia, el de 2006. Lo hace con paciencia, la madre de la sabiduría y la fortuna. “El Tour es una máquina de devorar ilusiones”, dice. “La mayoría de las veces no te da aquello por lo que luchas, pero en otras te da lo que no esperas, como cuando en 2013 llegamos con Valverde de líder y Nairo estuvo a punto de ganar… Y desde entonces, Nairo y Froome, que ganó allí su primer Tour, han sido los más regulares”.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2NxMAth

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire