Dominic Thiem, el discreto austriaco que sin hacer ruido va progresando y haciéndose más y más jugador, dio otro salto este viernes al alcanzar su primera final de un grande. Enfrente tenía al impetuoso Marco Cecchinato, de repente en el mapa porque hace tres días despachó a Novak Djokovic y si plantó en la penúltima ronda, ya detenido: 7-5, 7-6 y 6-1, en 2h 17m, y fin al hermoso trayecto que emprendió el italiano hace dos semanas. Después de dar el gran golpe ante Nole, discutió la victoria a Thiem durante dos sets, pero le faltó el último golpe de riñón y será el austriaco el que pelee por el trofeo que se entregará el domingo en la Phillippe Chatrier.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2Js834b
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire