24 Horas, tres minutos, 12 años. Fernando Alonso estira y encoge el tiempo en Le Mans. Es consciente de que en 44 vueltas pueden estar las 24 Horas. Su coche pierde más de dos minutos con el otro Toyota, que lidera la carrera, y el asturiano decide someter a una persecución nocturna sin tregua a Conway, su piloto, que pierde 33 segundos y cede su prototipo al argentino Pechito López, que se queda sin oxígeno mientras aprieta el asturiano y también sin tiempo, un minuto menos con el mismo coche. “Recuperamos esos dos minutos por la noche, que era lo que sentíamos que podíamos y debíamos hacer si estábamos interesados en estar en la carrera”, explicaría luego el asturiano.
source Portada de Deportes | EL PAÍS https://ift.tt/2JVfHEC
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire