dimanche 4 mars 2018

Peinarse

Existe la anécdota famosa, hace ya 50 años, de Cristiano Ronaldo cuando le abrieron una brecha en la cara y de camino al vestuario, porque no había quirófano, pidió un teléfono móvil y se miró en él, en lugar de preguntar qué tal le iba la vida a Carvajal, que es lo que haría cualquiera chorreando sangre. A quién no le han rajado la cara alguna vez y se ha despreocupado para no parecer frívolo. Pues a Cristiano, como todo el mundo sabe, ese día le cayeron encima críticas apasionadas porque al parecer cuando te rajan la cara lo último que se puede hacer es mirarte en el espejo si hay gente delante. Machotes everywhere.

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