Terminado el partido, después de aquel gol de Piqué y de los sucesivos encontronazos entre unos y otros, parecía difícil ir más allá de los rifirrafes vistos en el campo, y de los no vistos —en el acta arbitral quedó escrito: “Hubo un tumulto en el túnel de vestuarios, pero no se apreció ninguna agresión”—, aunque en la sala de prensa los técnicos consiguieron poner el foco en el partido, probablemente el más igualado de los últimos años. Quizá, porque por primera vez en lo que llevamos de Liga Ernesto Valverde decidió dejar en el banquillo a Messi —y a Rakitic, y a Alba y a Sergi Roberto— como en el último partido en Cornellà sentó a Suárez. “Leo lleva muchos partidos seguidos y hay que tener un poco de cuidado”, declaró el entrenador azulgrana. Y lo tuvo, el justo claro. Porque saltó al campo en el segundo tiempo. “Leo en cualquier campo te puede sacar cualquier cosa”, aclaró. Por supuesto.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2EeERhG
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire