El derbi empezó y acabó con Piqué. Necesitó el Barça de la condición de culer de su central para neutralizar al Espanyol. Jugaron sin más los azulgrana, desatentos y fatigados, sin reparar en el contencioso ciudadano, como si fuera una jornada más de Liga, reducidos futbolísticamente por el plan de Quique Sánchez Flores. El partido no tenía solución para los azulgrana cuando apareció Piqué y cabeceó una falta lateral botada por Messi. El zaguero mandó callar a la hinchada y ardió el RCDE Stadium.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2GLlf33
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire