Durante los años setenta, Johan Cruyff y Franz Beckenbauer, un volante holandés de cintura infinita y un defensa alemán tan atrevido como estético, uno flaco, el otro káiser, vivieron algo parecido a un duelo fuera de los terrenos de juego por lo que ambos eran capaces de hacer dentro.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2iAMBhu
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire