El negocio del fútbol genera figuras grises. Futbolistas que son más valorados en su ausencia que en su presencia. De repente, en Bakú, a unas horas de que el Atlético protagonizara su primer traspié con el Qarabag, la musculatura de Koke dijo basta. Desde entonces, las explicaciones al poco juego del equipo con balón apuntan a la falta del volante canterano.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2j00XYR
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire