La persecución continua por alcanzar el gol discurre por caminos dispares. Mientras que para gran parte de los futbolistas sucede como la culminación de un éxito ocasional, variable pero carente de un corte secuencial, para cualquier nuevedel mundo su conquista llega a adquirir tintes nutricionales. No hay mejor alimento para una estirpe que condiciona su supervivencia en la colecta de un elemento que se comporta de la misma forma caprichosa que un imán. Atrae y repele elementos de manera imperturbable. Obsesiona de forma inevitable.
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