Tres franceses, el imponente pívot Séraphin, el fornido Moerman y su buena mano y el organizador y a la vez resolutivo base Heurtel, le dieron una buena tunda al Panathinaikos de Xavi Pascual. El exentrenador azulgrana se desgañitó sin excesivo éxito en el intento de que su equipo no saliera tan dañado como lo hizo en el Palau, la que fue su casa durante ocho temporadas. El Barça de Sito Alonso se aplicó en su misión de hacer olvidar la última y funesta temporada azulgrana, cuando el equipo lo dirigía Bartzokas. Lo consiguió.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2ggXYxS
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire