Es difícil calibrar en el fútbol el precio pagado por un futbolista con la expectación que genera en la hinchada. La temporada pasada, Paul Pogba se convirtió en el fichaje más caro de la historia después de que el Manchester United pagara 105 millones de euros a la Juventus por su fichaje y la afición de los red devils comenzó a prestar especial atención a los movimientos del francés. Todo lo que hacía Pogba en el campo era motivo de un minucioso análisis. “La gente me mira como diciendo ‘Pogba debe marcar goles’, ‘Pogba debería hacer esto’... Creo que me están poniendo como delantero, defensa y mediocampista”, descargó el mediocampista, un poco harto de sus detractores. Y Mourinho, su entrenador, fue un paso más allá. “No es culpa de Pogba que algunos expertos que salen en televisión tengan problemas con sus vidas y necesitan cada moneda para sobrevivir y mi jugador sea multimillonario”, soltó el técnico portugués.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2gUcfAk
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire