Albert Juanola Quintana es el socio número 1.694 del Girona. Anima al equipo hasta en los entrenamientos y abraza a los jugadores, uno a uno, cuando bajan del autocar. De entre todos los recuerdos de la temporada del ascenso, se queda con uno amargo. “Perdimos en Oviedo y fui al hotel en taxi para animar a los jugadores; al final acabé llorando yo y fueron ellos los que me consolaron a mí”, explica compungido. Tras varios ascensos frustrados, el Girona maduró en Segunda y quiere hacerse mayor en Primera, categoría que alcanzó por primera vez en sus 87 años de historia.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2v8nPZX
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire