Le faltó suerte y tino a Eduardo Berizzo en su debut liguero en Nervión. El argentino diseñó un Sevilla completamente nuevo al que se estrenó en la Liga de Campeones y el resultado no fue el apetecible. Solo repitieron dos jugadores del equipo que ganó en Turquía y, a pesar de su buena fe, el Sevilla no fue capaz de doblegar a un buen Espanyol, mucho más armado que el conjunto andaluz. En el punto que se llevó el Espanyol, que realizó una buena primera parte, también influyó el espléndido partido de su meta Pau López, decisivo cuando el Sevilla jugó mejor, en la segunda mitad, así como la expulsión de Banega, que dejó a su equipo con uno menos en el tramo final del choque por protestar al colegiado. Si bien es cierto que el Sevilla mereció más en esta segunda parte, sobre todo con un remate de Muriel al palo, lo es también que en una Liga tan competitiva como la española conviene no hacer regalos ni facilitar el camino del rival. El Espanyol, con un Baptistao en buena forma, jugó muy bien en el primer tiempo y se defendió como pudo en el segundo, cuando el Sevilla apretó de verdad guiado por Navas y Banega.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2v1QNLR
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire