El pasado 3 de junio, el alevín del CD Serranos, un club de barrio de Valencia que disputa sus encuentros en el cauce del río Turia, ganó al Benicalap C, también de Valencia, por 25-0. El abultado marcador de un partido entre niños de 10 y 11 años acabó con el entrenador vencedor, a quien su directiva conminó a dejar el puesto. No les había gustado lo que vieron como una humillación: “Nosotros fomentamos el respeto al rival. Ha sido una decisión consensuada. Después del revuelo por el resultado, entendimos que el entrenador debía dejar su puesto”, explica Pablo Alcaide, uno de los responsables de la cantera del CD Serranos. “No gestionó bien la situación”, dice.
source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2rsQ8Fs
Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire