dimanche 7 mai 2017

Victoria en Cagliari de Gaviria, tercer maglia rosa en tres días

En los años 70 jugaba en el Cagliari Gigi Riva, un delantero que soltaba zurdazos como coces y tan duro le daba al balón que se contaba que una vez un remate suyo rompió las redes de la portería y el balonazo le rompió el brazo a un niño que estaba en la grada. Como Riva, tan bruto, tan duro, tan preciso, corrió ayer Bob Jungels, un ciclista luxemburgués que cada año que pasa recuerda más a Miguel Indurain, y que, con el viento como aliado, con solo dos pedaladas destrozó al pelotón, que llegaba asustado a Cagliari, donde Riva esperaba en la cama, enfermo. Bajo el impulso de Jungels, y contando con la buena colocación de sus compañeros del Quick Step, se rompió el pelotón en unos cuantos pedazos.Tras dos días de sopor, el Giro despertó a golpes de viento del norte-noroeste.

Seguir leyendo.



source Portada de Deportes | EL PAÍS http://ift.tt/2p9RtQt

Aucun commentaire:

Enregistrer un commentaire